IV Foro Extraordinario: ponencia premiada y devolución

IV Foro Extraordinario: ponencia premiada y devolución

El Capítulo Argentino del Club de Roma agradece la participación de los expositores y de quienes han comentado y votado las ponencias, así como de quienes han acompañado con la lectura de las presentaciones.

Todos los aportes contienen elementos interesantes. Señalamos seguidamente los más significativos:

De la ponencia de Susana Zeballos, destacamos la concepción del deporte como base de sustentación de aspectos fundamentales de la vida social.
En la ponencia de caruli72, acentuamos el perfeccionamiento que se consigue con la práctica de una disciplina y el aprendizaje de valores que conlleva.
En la presentación de Maurinhos5, se destaca su señalamiento sobre la influencia que tiene el deporte en los aspectos que hacen a la evolución de la vida social; el deporte como formador de personas y como actividad humana lúdica, útil para el perfeccionamiento de la técnica; el deporte como estimulante del sentimiento fraternal.
De la reflexión de csciccone, subrayamos el rol de los deportistas como agentes transmisores de rasgos idiomáticos y culturales y la necesidad de resaltar el valor humano del deporte por encima del valor monetario.
En la ponencia de marianoturziy, sobresale la idea de aprender a encauzar las potentes energías de tono fraternal y de unidad, como la generada por un mundial, hacia proyectos de unidad nacional.
En la proposición de Tina, distinguimos su aporte sobre la cualidad comunicacional del deporte; el deporte como contenedor social; el deporte como lenguaje lúdico para las relaciones sociales.
De la ponencia de Sara, se valora la necesidad de incorporar el deporte como actividad cotidiana para fomentar estilos de vida activos y saludables; la importancia del deporte como aporte a la formación integral del ser humano; el deporte como uno de los pilares fundamentales de la educación.

Las presentaciones suscitaron las siguientes reflexiones:

La idea de proponer al deporte como uno de los pilares fundamentales de la educación resulta muy interesante. Si en el sistema educativo se pusiera el énfasis en el concepto de deporte más que en el concepto de actividad física, se abriría muy probablemente un ámbito más propicio a la estimulación y desarrollo de aspectos positivos que no llegan a estimularse ni a desarrollarse bajo la tradicional asignatura de “educación física”.

En el sistema educativo tradicional suele ponerse el acento en la actividad física más que en el deporte en su sentido más completo (el deporte es juego, entretenimiento, pero también el deporte implica el aprendizaje de técnicas, tácticas, estrategias, sana competencia, respeto, solidaridad, etc.). Actividad física y deporte no siempre coinciden. El deporte implica necesariamente la actividad física, la contiene, pero a la inversa no es necesario que ocurra lo mismo. Por eso, al poseer el deporte un “mayor estatus” con respecto a la mera actividad física en lo que a potencialidades de estimulación y desarrollo de aspectos positivos se refiere, sería oportuno que el sistema educativo tradicional sopesara ambos tipos de actividades, bien para reconfirmar la continuidad y preponderancia de una sobre la otra, o bien para privilegiar y expandir el deporte desde sus múltiples tipos y variantes.

Al parecer, el paso de la “educación física” al “deporte” en las escuelas podría significar un avance hacia una instancia más completa de la formación de los individuos y las sociedades.

Como bien se señala en las ponencias, el deporte resulta beneficioso en muchos sentidos que van desde lo físico a lo psicológico, desde el simple sano entretenimiento a la competencia, desde el plano individual al plano social, etc.

A nivel individual, la persona practica y experimenta valores y emociones, tanto en los deportes individuales como de grupo. Asimismo, el individuo puede experimentar lo que significa un proceso de perfeccionamiento personal, íntimo, a partir de una práctica, con el particular detalle de que ese proceso se lleva adelante de manera lúdica, alegre, y no necesariamente con el objetivo concreto de mejorar en determinada práctica. La persona puede, eventualmente, querer adaptar ese mismo proceso experiencial a otras áreas de su vida.

A nivel grupal, el deporte conlleva un aprendizaje y una práctica de valores, y una retroalimentación de emociones. El aliento mutuo, el aprender a funcionar en equipo, el compañerismo, la diversión y demás asuntos, encuentran en los deportes de grupo un ámbito para su aplicación. El deporte grupal significa una buena experiencia de vida: la experiencia de interactuar y relacionarse con otros poniendo en práctica valores éticos.

Aquél o aquellos que juegan o compiten reflejan muchos de los aspectos señalados, que luego se rescatan y se valoran a nivel social, convirtiéndose en transmisores de valores y en generadores de energías positivas para la sociedad.

Por último, el deporte es un buen motivo para el encuentro e interacción entre personas de distintas culturas e idiosincrasias, abriendo la posibilidad de ampliar la comprensión acerca de la gran diversidad cultural de la que somos capaces los seres humanos.

Los saludamos muy respetuosamente,
Capítulo Argentino del Club de Roma

Ponencia premiada

Se ha decidido otorgar el premio a Sara. Su propuesta podría significar un cambio importante en la formación de los niños, cambio que podría tener efectos muy beneficiosos para la sociedad.

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