III Foro Extraordinario: El progreso de las sociedades

III Foro Extraordinario: El progreso de las sociedades

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Estado del Foro

Tema: abierto
Concurso: finalizado

 

Fecha de realización

El concurso se realizó del 8 al 12 de julio de 2013.

 

Exposiciones premiadas

MANUEL

Si deseamos que la sociedad progrese, debemos tratar que sea feliz. Es decir que la mayoría de los seres humanos que la componen se sientan felices.
Las sociedades que hoy veo como más felices son aquellas en que existe más razonabilidad y mayor igualdad entre los seres humanos que las componen.
Me animo a decir que son las sociedades que componen los países escandinavos.
Donde se observa el equilibrio armónico del conocimiento, la moral y el arte que también es el de la verdad, la bondad y la belleza. Parecería que estas sociedades tienen una naturaleza que les exige mucho para vivir día a día y que quizás por dicho motivo han desarrollado una gran capacidad de convivencia.
Por otra parte, se está contaminando el planeta de tal manera, que ya hoy, requeriríamos que la superficie de la tierra debería ser una vez y media mayor que la actual para poder mantenerla en forma sustentable.
Esto se debe a los niveles excesivos de consumo y actividades que estamos desplegando que contaminan tierra, agua y aire.
Necesitamos consensuar prioridades, para actuar de manera de “lograr una sociedad sostenible”. Para llevarlo a cabo, requerimos construir una estructura que nos permita ir hacia este logro: convivencia y gobernabilidad de una sociedad cuyo objetivo sea “lograr que los seres humanos que la componen, tengan una mejor calidad de vida en Sociedad, de manera Sostenible y con Proyección de Futuro.
Que tengan como valores los de fe, esperanza y alegría, donde impere el amor, libertad, justicia, paz y verdad se impulse permanentemente la participación, la cooperación y la solidaridad de manera que los miembros de dicha sociedad puedan tener la posibilidad de distribuir sus horas del día armónicamente dedicadas a la familia y afectos, a su trabajo, a la sociedad y al descanso.
Que las prioridades de la estructura de gobierno de esta sociedad estén fijadas por las necesidades humanas que podemos sintetizarlas por: alimentación, medio ambiente, energía, vivienda, educación, salud, vestimenta, trabajo-empleo, recreación, cultura, información, comunicación, transporte, seguridad, espiritualidad y ó religiosidad, participación ciudadana, distribución del tiempo de cada día de los seres humanos que componen esta sociedad.
Además la estructura integra los recursos: naturales, los económicos y financieros y la información de relevamientos, estadísticas y de estudios prospectivos.
La organización que se requiere teniendo en cuenta el objetivo, los valores, las necesidades humanas y los recursos, origina la conformación de los ministerios ó departamentos de estado que el gobierno gestionará para lograr una sociedad sostenible.
Es decir, que para potenciar el progreso de nuestras sociedades requeriremos sistemas democráticos de gobiernos que en toda su estructura adopten una visión de largo plazo. Siendo la educación el principal factor de la promoción humana.

 

TINA

Comprendemos a la sociedad como un grupo de individuos atravesados por una cultura en común, la cual condiciona las costumbres, hábitos y prácticas de sus miembros en el marco de una comunidad. En relación a esto, entendemos que el progreso de una sociedad está íntimamente vinculado por un lado, con el estilo de vida de los individuos que la componen, y por el otro, con lo que cada sociedad entiende como progreso en el contexto de su propia cultura.
Junto con el estilo de vida emergen valores, costumbres, hábitos, vínculos y proyectos de vida que influirán linealmente en los modos de habitar, entendidos como acciones cotidianas. Tanto los estilos de vida como los modos de habitar se verán reflejados en su hábitat, que es transformado por un entorno en continuo cambio y adaptación que refleja de esta manera los estilos de vida y los modos de habitar. Esta secuencia cíclica es la retroalimentación entre la sociedad y lo que cada cultura crea como entorno habitable.
Se puede decir que el concepto progreso se renueva cíclicamente dando lugar a nuevos cambios, siempre como consecuencia de la tensión que hay entre la sociedad y los estilos de vida de sus miembros.
Estos conceptos se pueden verificar al hacer un retroceso temporal de, aproximadamente, unos cien años, donde los avances que aportaba la industria a la vida cotidiana generarían cambios importantes en la forma del hábitat, dando lugar luego a las ideas centrales del Movimiento Moderno sobre la conformación familiar, entendiéndola como básica y mono-funcional. A partir de los años 60 se profundiza esta concepción como un problema social, confluyendo en su conceptualización como un progreso participativo y evolutivo y no como un producto finalizado de la familia tipo. Nuestros tiempos siguen reclamando flexibilidad y versatilidad cuando las necesidades están en continuo cambio y movimiento, expresándose de diversas maneras como le sea posible, dando evidencia de la transformación de la sociedad.
Más allá de la necesidad de querer mantener firmes nuestras costumbres como sociedad, es innegable que nos encontramos con nuevas formas de trabajo, de relaciones, de consumo, de recreación, de pensamiento, con diversidad de clases, de grupos, de lenguas, de intereses, de esas mismas necesidades que ponen en juego sus diversidades significativas. La sociedad ha cambiado, ha progresado. Los modos de habitar van cambiado, van transformadose.
Si adoptamos esa perspectiva histórica, podemos interpretar que esos cambios pueden ser circunstanciales, pero lo que no lo es, lo que es permanente en estos tiempos es precisamente el cambio. El cambio es una constante contemporánea, las transiciones son innatas a la naturaleza evolutiva, a la dinámica de cada grupo familiar y social.
Se ha tratado de mostrar y demostrar que el concepto de progreso está sujeto genéricamente por el cambio que la sociedad desea en un momento determinado. Una sociedad progresista es la que hace época encontrando las maneras de enlazar arte, vida y costumbres; no importa el modo en que enlaza, sino que al hacerlo se transforme.

Devolución

El Capítulo Argentino del Club de Roma agradece la participación de los expositores y de quienes han comentado y votado las ponencias, así como de quienes han acompañado con la lectura de las presentaciones.

Las ponencias resultaron muy interesantes, y en especial los aspectos de cada una de ellas que procedemos a destacar, los cuales bien pueden considerarse fundamentales para practicar modos más amables de desenvolvimiento y avance social:

 

En la ponencia de Guille84, el énfasis en el costado espiritual de la naturaleza humana como equilibrador necesario del progreso material.
En la ponencia de marianoturziy, el progreso como un proceso, como un proyecto superador; el esforzarse para ser mejores y reforzar los mejores aspectos del hombre.
En la ponencia de MarianitaD, el concepto de “desarrollo sostenible” como guía del progreso, y el abandono del antropocentrismo.
En la ponencia de Caruli72, la importancia de esforzarse por lo que queda por hacer y aportar lo que uno puede aportar.
En la ponencia de Tina, la renovación cíclica del concepto de progreso, y la necesidad de la flexibilidad y la versatilidad en una realidad con necesidades en continuo cambio y movimiento; la transformación que surge a partir del enlace del arte, la vida y las costumbres.
En la ponencia de Manuel, el procurar la felicidad para progresar; el equilibrio armónico entre el conocimiento, la moral y el arte; elevar la calidad de vida de manera sostenible; la proyección de futuro.
En la ponencia de Denis H., el progreso como proceso endógeno, como aquello que surge desde la estructura organizativa; la ética y la demanda ética.
En la ponencia de Sara, la importancia de conocer la dinámica de los sistemas naturales; el practicar valores y realizar acciones que engrandezcan el espíritu; el consumo ético; la necesidad de líderes comprometidos; una nueva educación.
En la ponencia de csciccone, la importancia de la responsabilidad individual que debe asumirse cotidianamente en pos del desarrollo sostenible; la necesaria tarea de concientización; el respeto por las futuras generaciones; el control de Estados y organismos supranacionales en pos del desarrollo sostenible.

Las ponencias suscitaron las siguientes reflexiones:
La pregunta sobre cómo se quiere vivir y progresar de manera más equilibrada en el mundo tal vez se erija como una de las particularidades inéditas de la historia, porque la misma se encuentra surgiendo, de manera común, en todos los estamentos de la vida humana, y atraviesa las distintas sociedades y culturas del planeta como nunca antes. Actualmente se realizan variadas acciones teniendo como guía el concepto de desarrollo sostenible; esto puede ser una prueba del intento real por dar respuestas satisfactorias a aquél cuestionamiento trascendental.

La toma de conciencia de la importancia que tienen en el sano desenvolvimiento de la vida del hombre muchos de los aspectos señalados en las ponencias (la felicidad, la espiritualidad, el amor, la ética, etc.), se encuentra, al parecer, en un proceso de expansión y consolidación.

Si bien los aspectos considerados negativos de la realidad a menudo pueden hacernos dudar de aquello, estos aspectos no neutralizan ni suprimen el proceso expansivo del despertar de la conciencia, el cual tiene que ver, en parte, con la comprensión ética y la asimilación espiritual del error que significa el avasallamiento del otro, sea otro hombre u otra entidad de la vida; esto significaría un paso importante hacia la naturalización del respeto al otro, practicado ya desde una cosmovisión biocéntrica.

La consecución del desarrollo sostenible depende en gran medida de dicha asimilación y práctica, ya que no parece posible alcanzar un nivel de desarrollo sostenible, estable y duradero, sin aplicar, como mínimo, ética medioambiental, la cual incluye en sus discernimientos cuestiones tales como la producción sostenible, el consumo responsable y la responsabilidad individual en el concierto de la vida, entre otras.

La actual preocupación por el impacto ambiental que tiene nuestro modo de vivir y la consecuente acción de un número cada vez mayor de personas e instituciones para evitar el daño ambiental y procurar prácticas sostenibles, pueden ser una muestra cierta del mencionado despertar de la conciencia.

Hacer coincidir desenvolvimiento y progreso con sostenibilidad es uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo. En cierta medida se ha comenzado a transitar este camino; y dependerá del compromiso con el que se lo encare el mayor o menor tiempo que tomará establecer en el mundo una forma de vida sostenible.

El camino de desenvolvimiento y progreso sostenible también parece estar desocultando con rapidez el valor del costado espiritual del hombre, entendido y practicado en su forma más básica: el amor. Si bien hay dificultades para su práctica por el tipo de sistema imperante, puede observarse una expansión del amor, en principio, en relación con la vida natural.

El respeto al medio ambiente, a la vida, es clave en el proceso de direccionamiento de nuestro modo de vivir hacia uno que sea sostenible. El amor potencia, garantiza y consolida este camino de indiscutible superación.

Tal como quedó expresado en las ponencias presentadas, son múltiples los factores que entran en juego en el progreso de las sociedades. Cabe también señalar que la creatividad y el ingenio se ubican entre los factores más demandados hoy día debido a las urgencias medioambientales conocidas, y estos factores dependen mucho de la búsqueda amante de lo nuevo, lo superador, lo útil, lo bueno y lo conveniente.

 

Ponencias premiadas

En esta ocasión, el Capítulo Argentino del Club de Roma ha decidido otorgar un primer y un segundo premio.

El primer premio ha sido otorgado a Manuel. Cabe a todos los actores de la sociedad procurar la felicidad, crear las condiciones para la proyección de futuro y esforzarse por elevar la calidad de vida. Resulta interesante señalar estos aspectos como indicadores de progreso en una sociedad.

Señalamos solamente que su ejemplificación de los países escandinavos amerita un mayor análisis, teniendo en cuenta la problemática de esas sociedades tan admirables como complejas.

El segundo premio de $3000 ha sido adjudicado a Tina. Ha sido valorada su idea de la transformación que surge del enlace entre arte, vida y costumbres. Es de esperar que el encuentro que puede producirse entre este enlace y la aparente expansión de la conciencia, arriba mencionada, dé lugar a transformaciones inéditas e insospechadas.

También resultaron muy interesantes las nociones de flexibilidad y versatilidad, las cuales pueden ser ejecutadas con mayor facilidad en aquellas sociedades libres de la intención de hacer encajar las acciones en esquemas conceptuales rígidos o corpus ideológicos definidos.

Fotos

premio2Manuel Augusto Greco

premio2Agustina Fae

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