Replanteando la Economía Frente al Covid 19.

Por Herbert Girardet*

2 de diciembre de 2020

La pandemia de Covid-19 ha dejado a la humanidad tambaleándose, ya que un contagio viral desenfrenado también se ha convertido en un contagio económico, desestabilizando gran parte de las economías nacionales en todo el mundo. Mientras tanto, prevalecen la deuda pública en espiral y el aumento de la riqueza, la desigualdad de ingresos y el daño ecológico.


Gran parte del crecimiento económico en todo el mundo se ha convertido efectivamente en un crecimiento no-económico: con cientos de millones de personas aún en la pobreza absoluta, es claro que la teoría y las prácticas económicas predominantes le están fallando a gran parte de la humanidad. El agotamiento de los recursos, la contaminación y el cambio climático socavan inevitablemente las perspectivas de las generaciones futuras.


La emergencia planetaria que enfrentamos está estrechamente relacionada con una concentración sin precedentes de poder económico y financiero. Con demasiada frecuencia, las ganancias privadas se convierten en costos públicos. No se puede confiar en que las empresas del mundo, abandonadas a sus propios dispositivos, ofrezcan un mundo sostenible. Se necesita un resurgimiento de una sólida gobernanza regional, nacional y mundial, dando prioridad a los incentivos fiscales hacia prácticas sostenibles.


El crecimiento económico perpetuo es imposible en un planeta finito. Un nuevo enfoque para la teoría y práctica económica es necesario urgentemente. Restaurar la economía orgánica de la Tierra debería estar en el centro de cualquier recuperación. Necesitamos acuerdos internacionales para una recuperación verde global, con la economía firmemente arraigada dentro de parámetros ecológicos sólidos, y ofreciendo una amplia gama de nuevas opciones de empleo.


Específicamente, vemos la necesidad de seguir los siguientes pasos claves:


Más allá del PIB

El PIB, como medida estándar del bienestar financiero nacional, es muy engañoso. Fundamentalmente, no resta cosas que son perjudiciales para el bienestar humano. Por ejemplo, los costos de la lucha contra Covid-19 se suman como una contribución al PIB en lugar de un gran gasto financiado con préstamos del gobierno. La comunidad mundial debe acordar un indicador alternativo integral que refleje todos los aspectos del bienestar nacional, así como el costo del agotamiento de los recursos naturales, la contaminación y el cambio climático.


Una economía circular y regenerativa

Nuestro uso lineal de los recursos expone a las sociedades y a las empresas a una serie de riesgos graves. Cuando se suman los costos no pagados de nuestras economías extractivas actuales, gran parte de la práctica económica se vuelve profundamente antieconómica. Necesitamos acordar un sistema industrial que sea restaurador por intención y diseño, que minimice la presión humana sobre la naturaleza y permita la reutilización continua de recursos. La creación de economías circulares regenerativas estimulará la innovación y muchas nuevas oportunidades comerciales y laborales.


Salud planetaria y bienestar humano

En un planeta finito, las interacciones estables entre los sistemas humanos y naturales deben integrarse en la teoría y práctica económica. Dado que la destrucción de la biodiversidad parece crear condiciones "favorables" para que surjan nuevas enfermedades, los vínculos entre la salud humana y la salud planetaria deben integrarse en los marcos de políticas. Se requiere urgentemente un enfoque holístico para la provisión de la salud humana, basado en economías ecológicas que sean compatibles con los ecosistemas de la Tierra.


Agricultura regenerativa

El mundo moderno ha separado a los humanos del suelo que nos alimenta. En muchos lugares, las grandes fábricas de alimentos han reemplazado a las granjas familiares. Se necesitan con urgencia nuevos enfoques para asegurar el suministro mundial de alimentos con un impacto ambiental mínimo: salvaguardar la fertilidad del suelo a largo plazo mediante ciclos de carbono y nutrientes bien mantenidos es un requisito previo para la seguridad alimentaria a largo plazo. Y el trato cruel de los animales de granja vinculado a la excesiva dependencia en dietas basadas en carne no puede aceptarse como la norma mundial.


Incorporación de energía renovable eficiente

La emergencia climática global requiere que nos deshagamos rápidamente de los combustibles fósiles. La integración de las energías renovables es un requisito previo para crear un mundo sostenible. Ahora tenemos oportunidades sin precedentes para hacer esto, ya que las tecnologías eficientes de energía renovable se han vuelto competitivas en costos con los sistemas de energía contaminantes, incluso cuando el precio del petróleo y el gas se debilita. Para acelerar aún más la innovación, es esencial un cambio fundamental de los subsidios de los combustibles fósiles hacia las energías renovables.


Hacia una vida positiva en carbono

La emergencia climática global requiere que reduzcamos el exceso de carbono en la atmósfera mediante medidas premeditadas. Esto requiere respuestas más allá de las acciones acordadas tentativamente por los gobiernos del mundo. Por encima de todo, necesitamos iniciativas mundiales con recursos suficientes para mejorar el almacenamiento biológico de miles de millones de toneladas de carbono mediante la protección y regeneración de los suelos agrícolas y los ecosistemas forestales y marinos.


Reviviendo las economías locales

La globalización ha devaluado la vida comunitaria, sin embargo, existe un consenso generalizado de que la cooperación local conduce a la resiliencia de la comunidad y es una forma poderosa de hacer frente a situaciones de crisis. Ahora hay un margen sin precedentes para cooperar a nivel mundial para reactivar las economías locales, priorizando la producción local para el consumo local y minimizando la necesidad de producción basada en el transporte de larga distancia.


Menos comercio de productos, más intercambio de ideas

En las últimas décadas ha proliferado el comercio mundial. Pero su fragilidad es cada vez más evidente, como se expresa en las frecuentes interrupciones de la línea de suministro en la producción global Just-In-Time. Además, las relaciones globales todavía se ven empañadas por la extrema divergencia entre ricos y pobres. A medida que el comercio mundial rutinario de productos se cuestiona cada vez más, ¿podría haber un nuevo énfasis en un intercambio mundial de ideas?


Finanzas para siempre

En todo el mundo, el dinero ha sido nuestro amo, no nuestro sirviente. La aparente fragilidad de los sistemas financieros globales requiere nuevos acuerdos para asegurar que el dinero se genere y se utilice en beneficio de todos. En una emergencia ecológica planetaria, también necesitamos un cambio profundo del gasto militar hacia la seguridad ambiental, dando prioridad al agua, la nutrición, la atención médica, la vivienda y el bienestar humano existencial adecuado.


Consumo: de la eficiencia a la suficiencia

Los límites al crecimiento también significan límites al consumo individual. El flujo constante de recursos y productos de los países más pobres a los más ricos tiene importantes consecuencias ambientales y sociales. Vivir bajo el bloqueo de Covid-19 nos ha animado a muchos de nosotros a volver a lo básico. ¿Cómo podemos asegurar una mejor distribución de los recursos en todo el mundo, definiendo al mismo tiempo límites adecuados para la satisfacción de las necesidades humanas?


Cambio de impuestos

Necesitamos abordar la falla de los mercados para considerar adecuadamente los impactos ambientales.

Hace mucho tiempo que se necesitaba un sistema tributario que recompense lo "bueno" y penalice los "males", con el objetivo de facilitar una economía eficiente, regenerativa y generadora de trabajo intensiva sostenida por un uso prudente del capital natural. Específicamente, los impuestos deben pasar progresivamente de impuestos al trabajo al uso de recursos, contrarrestar la contaminación y el desperdicio y promover sistemas de producción limpios y eficientes, al tiempo que se mejora el bienestar social y el empleo.


Creando ciudades regenerativas

Estamos construyendo un futuro urbano, con las ciudades en el corazón de las economías nacionales, sin embargo, las demandas de recursos urbanos globales están amenazando el futuro mismo de la humanidad y el mundo natural, con poca preocupación por las externalidades asociadas. Se requiere una nueva comprensión del metabolismo económico de las ciudades para asegurar que sus demandas de recursos y generación de desechos no socaven la capacidad regenerativa de la naturaleza. El ampliamente promocionado "Nuevo Acuerdo Verde" debe centrarse en las áreas urbanas, donde vive la mayoría de la gente.


Una de las principales preocupaciones del Club de Roma - y ​​el foco de su “marca registrada” de Límites del Crecimiento-, es la de ayudar a reeducar a la academia, la política y los negocios hacia una nueva economía regenerativa para un mundo sostenible, con todas las implicaciones resumidas en este documento.


*Sobre el autor:

Herbert Girardet es cofundador y ex director de programas del World Future Council. Es ecologista cultural, autor y ex cineasta. Ha trabajado como consultor para ONU Habitat y PNUMA y ha recibido un premio UN Global 500 Award por logros ambientales sobresalientes.


Nota original (inglés): https://www.clubofrome.org/blog-post/reframing-economics-in-the-face-of-covid-19/