BIOSISTEMAS URBANOS

Desde la Fundación Club de Roma trabajamos en proyectos con enfoques sistémicos en asentamientos informales de la Ciudad de Buenos Aires, desarrollando en los últimos 5 años 3 Biosistemas Urbanos en Villa 15, Villa 20, y 21-24. 

¿Qué es un Biosistema Urbano? 

Un Biosistema Urbano se propone emular el funcionamiento circular de los ecosistemas naturales para el diseño, desarrollo y funcionamiento de centros urbanos. Los centros urbanos se caracterizan por un funcionamiento lineal y la generación de residuos que no se reintroducen al ciclo biológico. Por el contrario, un Biosistema busca integrar subsistemas biológicos para que los residuos generados en uno de ellos sean utilizados por el siguiente. Es decir, convierte un residuo en un insumo para la generación de un nuevo producto con mayor valor agregado. 

El proyecto Biosistemas contempló la transición integral a la sustentabilidad de 3 comedores comunitarios abordando el tratamiento de los residuos desde una perspectiva innovadora, integral y ecosistémica. Enfatizando la importancia de un enfoque socio-ambiental, la incorporación de tecnologías se acompañó de actividades de sensibilización comunitaria y capacitaciones para (1) promover nuevos hábitos y la apropiación del nuevo capital tecnológico, cultural y simbólico; (2) crear nuevas capacidades y habilidades profesionales y; (3) generar, por medio de actividades abiertas, un puente de integración entre la ciudad formal e informal.  

Cada biosistema contempló la instalación de un colector solar; la incorporación de un biodigestor y una compostera; el desarrollo de una huerta comunitaria urbana en cajones; la producción de hongos comestibles a partir de residuos celulósicos; el equipamiento de una huerta hidropónica; la incorporación de un sistema de captación de agua de lluvia, el uso de un sistema solar fotovoltaico, la incorporación de un punto de acopio de reciclables y de aceites vegetales usados; el recambio de luminarias por tecnología LED y el uso de mobiliario sustentable, fortaleciendo así las capacidades comunitarias para la autonomía alimentaria, energética e hídrica -incluyendo la gestión y tratamiento in-situ de residuos orgánicos- desde una lógica circular. 

Además, durante el desarrollo del proyecto se priorizó la participación activa de las mujeres, principalmente jóvenes madres y/o migrantes, mediante becas y la oferta de actividades para las infancias.