Finalizó con éxito la II edición del curso Biomimesis

La II edición del curso Biomimesis como metodología de diseño: innovar en tiempos de cambio facilitado por CeSus en articulación con Biomimicry Argentina, llegó a su fin el pasado jueves 24 de junio.


En el marco de la construcción de un nuevo paradigma, la Biomimesis nos enseña a mirar con nuevos ojos para aprender del mayor laboratorio de I+D que existe, la Naturaleza, que lleva experimentando, mediante prueba y error, tan sólo 3.800 millones de años.


El curso, destinado a agentes de cambio e innovadores, aportó inspiración y soluciones sostenibles a partir de un equipo interdisciplinario que, haciendo píe en la biología y otras disciplinas, compartió un método para aprender a encontrar la tecnología en la Naturaleza y crear un diseño intencional, regenerador y restaurador.


La Biomimesis vuelve nuestra mirada sobre lo más esencial e importante, la Naturaleza y, en ese sentido, se convierte en una pieza clave para la construcción de un nuevo paradigma de Desarrollo Ecosistémico que pueda dar soluciones al colapso socioambiental que enfrentamos.


La II edición, con 20 participantes provenientes de diferentes países de América Latina y de diversas profesiones, finalizó con los siguientes proyectos grupales:


  • Renovación de aire en espacios con alto nivel de contaminación: Inspirados en mecanismos biológicos como el intercambio de gases en el transitorio de colonias de termitas o en las torretas de hormigueros que mejoran la oxigenación impulsada por el viento, así como las aberturas para madrigueras de perros de praderas que contribuyen a la ventilación pasiva, diseñaron un sistema de ventilación con acondicionamientos de renovación de aire desde una mirada más integral.

  • Ducha caliente sostenible para quienes más lo necesitan: Realizaron el diseño inspirándose en la grasa del delfín que absorbe el calor actuando como un material de cambio de fase, las células grasas de las ardillas terrestres que generan calor rápidamente después de la hibernación al oxidar la grasa marrón, la cámara de combustión que rocía líquido hirviendo del escarabajo bombardero contratado, y las orejas grandes de los elefantes que ayudan a enfriar al irradiar calor de los vasos sanguíneos y aletear para generar corrientes de aire de enfriamiento entre otros ejemplos.

  • E-Zapatilla: El proyecto se basó en el aprovechamiento de la energía mecánica de nuestro cuerpo para transformarlo en un beneficio propio, emulando la cantidad de horas de ejercicio con un premio a base de “acumulación de energía útil.

  • Biocontenedores reutilizables: El desafío fue contener alimentos y líquidos en utensilios de biomaterial que se puedan lavar y reutilizar. Para ello se inspiraron en las hojas de loto, las colonias de biopelículas de Bacillus subtilis, colémbolos, hojas de helecho, pitcher plants, huevos de caracol, alas de cigarra, semillas de coco, y piel de frutas y verduras.

  • Organizaciones eficientes y humanas: En momentos de crisis, para que las empresas puedan seguir en funcionamiento de manera eficiente y colaborativa, se inspiraron en distintos sistemas naturales: insectos sociales como las hormigas y los pájaros.

Si querés conocer más sobre Biomimesis, no te pierdas la próxima edición el segundo cuatrimestre de 2021.



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